lunes, 3 de diciembre de 2007

Ovejas Gays




















Que muchas especies animales tienen comportamientos homosexuales no es ninguna novedad, pero cuál es la razón en términos bioquímicos, sí es un misterio. Para intentar desvelarlo varias universidades tienen proyectos desde hace varios años. Estas investigaciones que pretenden estudiar las relaciones entre miembros de un mismo sexo en diferentes especies están estrechamente vigiladas por las organizaciones de gays y lesbianas para evitar cualquier tipo de interpretación de resultados que estos colectivos consideren ofensiva.

Uno de estos estudios es el que lleva a cabo el profesor Charles Roselli en Estados Unidos. Desde hace cinco años este científico se dedica a estudiar los mecanismos fisiológicos en que se traducen las acciones de los neurotransmisores que influyen en el comportamiento sexual de los carneros. Hasta un 8% de los machos de las ovejas presentan tendencias homosexuales. Aparentemente no es de vital importancia este hecho, pero eso es porque no nos dedicamos a la cría de ganado ovino. En una explotación ganadera es de vital importancia que los machos sean “muy machos” para que puedan cubrir a las hembras y que éstas engendren cuantos más corderitos mejor. Hasta aquí no habría problema, pero la comunidad gay ha puesto el grito en el cielo por un par de razones:

1.- El hecho de que se estudie la homosexualidad, aunque sea en ovejas, es un sinónimo de no normalización de esta tendencia sexual en la sociedad.

2.- Además en el periódico británico Sunday Times se publicó una noticia en la que se decía que este científico estaba investigando con el objetivo de “curar” a las ovejas por medio de tratamientos hormonales.

Las críticas no se hicieron esperar y hasta la ex-tenista Martina Navratilova escribió una carta abierta para manifestar su desacuerdo ante lo que calificaba como un intento de eliminar gays y lesbianas desde antes de nacer. Además este profesor americano ha recibido todo tipo de amenazas, incluso de muerte. El desmentido del investigador ha sido rotundo. Entre otras cosas ha declarado que la sexualidad humana es tan compleja que no puede reducirse a una serie de interacciones entre neurotransmisores y estructura cerebral. También ha negado que las ovejas estudiadas sufrieran la implantación de aparatos en sus cerebros.

Aún así los defensores de los animales, en especial el grupo PETA, le acusan de sacrificar a las ovejas al final de su investigación, cosa harto habitual entre la comunidad científica del mundo entero. Seguro que los de PETA no estaban en mis prácticas de Farmacología; en caso contrario habrían indultado a los pobres ratoncitos.


NOTA

Cualqueir parecido con la vida sexual del CHUY es mera coincidencia

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