jueves, 17 de enero de 2008

Siempre quieren algo más

Hace unos días recibí un e-mail de mi cuñado que además de ser absolutamente cierto, me divirtió mucho.
Decía que para que una mujer esté absolutamente feliz con un hombre, éste debe ser: Fachero, alto, viril, amigo, compañero, amante, hermano, padre, maestro, cocinero, mecánico, gomero, plomero, jardinero, decorador de interiores, electricista, ginecólogo, psicólogo, psiquiatra, audaz, simpático, atlético, cariñoso, atento, caballero, inteligente, imaginativo, creativo, gracioso, dulce, fuerte, comprensivo, tolerante, prudente, ambicioso, capaz, valiente, decidido, confiable, respetuoso, apasionado y sobre todo muy solvente.

Tal vez tengas todas las cualidades menos la de electricista.

No sirve.
Vas a cansarte de escuchar frases como: "¡A vos te parece que tengamos la lámpara quemada desde hace quince días! ¡El marido de Marta le arregló hasta la tostadora cuando se le quemó!"

¿Y todo lo demás no sirve? Y… en ese momento parece que no.
Pero así y todo, si tuvieras todas las cualidades, con la de electricista incluido, hay otras cosas que tendrías que tener en cuenta como por ejemplo no ser celoso, pero tampoco parecer desinteresado. Tener otras actividades pero no dedicarles más tiempo que a ella. Darle su espacio pero mostrarle preocupado por donde estuvo. Y muy importante: no olvidar las fechas de cumpleaños, aniversario de novios, de casamiento, graduación, santo, última menstruación, primer beso, cumpleaños de la madre, padre y hermanos.

Es importante tener en cuenta que cumplir con todos estos requisitos no garantiza el 100% de la felicidad de las mujeres, porque podrían sentirse inmersas en una vida de sofocante perfección y fijarse en el primer sorete, vago, borracho y golpeador que se les cruce.
¿A qué apuntamos con todo esto? A que en determinado momento ella va a hacerte cuestionamientos por equis motivos. Que no sos lo suficientemente comprensivo, que no la escuchás, que estás demasiado pendiente de ella, que comés mucho, que vas a jugar fútbol, que te ponés la rema adentro, que no querés a su mamá, que no te cortaste el pelo, que no te afeitaste, que te bañás muy seguido, que en lo único que pensas es en el sexo, que ella sexualmente ya no te interesa como antes, que no te caen bien sus amigas, que estás caliente con sus amigas, que vas a comer muy seguido con tus amigos, que se ven muy poco, que se ven mucho, que nunca le hacés regalos, que no le llenás el vaso, que no te ponés la servilleta, que le deciás mucho tiempo al estudio, que no estudiás, en fin… equis motivos. Y por más que intentes modificarlos, aparecerán indefectiblemente otros equis motivos para que te sigua rompiendo las pelotas.
Si ella se está alejando de vos porque te está dejando de querer, o porque le gusta otro, lo primero que va a hacer es echarte la culpa aduciendo alguno de los ítems mencionados anteriormente o alguno similar.

Vos, en el afán de retenerla, vas a hacer lo imposible por cambiar tu conducta. Te tengo una mala noticia. Por más que cambies lo que cambies, la vas a perder igual.
Porque en el 90% de los casos, el problema no está en vos, sino en ella. O lo que es peor aún, en algún tercero del cual desconocés su existencia.
Note qu esto no es reclamo es aprendizaje.

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